Mindful eating en el trabajo

El ritmo laboral ha llevado a que la alimentación sea uno de los factores más desatendidos en el ámbito del bienestar. En Colombia, un estudio sobre “Relación entre hábitos de vida saludable y satisfacción laboral” encontró que solo el 30% de los encuestados realiza cuatro comidas al día y de este porcentaje solo el 15% presta atención plena a su alimentación. Los demás consumen alimentos poco saludables por falta de planificación o por el escaso tiempo en el trabajo.

La alimentación consciente o mindful eating es una herramienta poderosa para mejorar nuestra relación con la comida y mantenernos saludables, incluso en los días más ocupados.

Aquí te comparto algunas estrategias prácticas para aplicar en tu jornada laboral:

1. No te saltes las comidas principales: separa al menos 15 minutos para hacerlo, procura que sea lejos del computador y sin interrupciones.

Te doy una clave: reserva el espacio para comer, por ejemplo, el almuerzo, como una reunión en tu calendario y busca una sala o lugar tranquilo donde puedas hacerlo.

2. Escucha a tu cuerpo: identifica si tienes hambre física o emocional. A veces comemos por estrés, aburrimiento o ansiedad. Antes de comer un snack, pregúntate: ¿Tengo hambre real o solo quiero una distracción? ¿Estoy comiendo porque me siento estresado o porque mi cuerpo lo necesita?

Si te das cuenta que comes por emoción, trata de hacer una pausa activa, caminar, estirar el cuerpo o hacer algunos ejercicios de respiración.

Te doy otra clave: hidrátate y si puedes, con una infusión o algo caliente.

3. Planifica tus snacks: está claro que es en los momentos donde menos atención prestamos a lo que comemos, así que tener a la mano opciones más nutritivas evitará que caigas en la tentación de productos ultraprocesados (paquetes, enlatados, botellas).

Algunas opciones sencillas y muy nutritivas:

  • Un puñado de frutos secos y semillas + una manzana
  • Una porción de yogurt griego + banano
  • Un cuarto de chocolate oscuro (mínimo 70% de cacao) + una porción de fresas.
  • Queso + galletas integrales

Y un tip extra: evita guardar dulces en tu escritorio.

4. Hidrátate para mantenerte enfocado: a veces confundimos sed con hambre. Mantenerse bien hidratado mejora la concentración y evita estar picando.

Ten a la mano un termo o botella con agua. Si eres de los que no les gusta el agua porque no sabe a nada, puedes ponerle zumo de limón o adicionarle frutas frescas como piña, fresas o algunas hojas de menta.

Y por último…

5. Disfruta la comida con todos los sentidos: alimentarse de forma consciente no se trata solo de lo que comes, sino de cómo lo haces.

Comer con conciencia en el trabajo no solo mejora tu salud, sino que también te hace más productivo. No hay que hacer cambios drásticos, sino pequeños ajustes que te permitan transformar tu relación con la comida y establecer mejores hábitos de alimentación.

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